Fundación Alegría
Con una propuesta enfocada en la humanización del entorno médico, la Fundación Vivir Más Feliz concluyó con éxito la ejecución de su proyecto apoyado por el Fondo Alegría Desafío 2026 en el Centro Oncopediátrico Integral (TROI) del Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna. La iniciativa desplegó un programa profesional de terapias complementarias que abarcó risoterapia, musicoterapia y juegoterapia, entregando contención emocional y espacios de juego a niños, niñas y adolescentes en tratamiento oncológico.
El diagnóstico y tratamiento del cáncer en la infancia impone un quiebre drástico en las rutinas de los niños, obligándolos a lidiar con procedimientos dolorosos, hospitalizaciones y un alto nivel de estrés. Entendiendo que la salud implica un bienestar integral, el programa intervino los espacios de espera y atención del TROI para amortiguar el impacto emocional de la enfermedad.
El proyecto integró cuatro enfoques complementarios:
■ Risoterapia: Intervenciones realizadas por un equipo de clowns hospitalarios que aplican técnicas de humor, improvisación y música para transformar el clima clínico.
■ Musicoterapia: Sesiones orientadas al estímulo sensorial, relajación y expresión a través de instrumentos y lenguaje musical.
■ Juegoterapia: Espacios de contención artística mediante el formato de teatro en miniatura, que permite a los niños explorar y procesar su vivencia médica a través del juego.
■ Experiencias para Sonreír: Encuentros, celebraciones y actividades artísticas y culturales.
Durante sus seis meses de desarrollo, el proyecto superó sus metas iniciales de cobertura, alcanzando a 267 pacientes pediátricos, todos afiliados a FONASA, brindando 1.118 atenciones individuales y grupales, además de 12 experiencias para Sonreír.
La evaluación final aplicada a los cuidadores reflejó cambios significativos en el bienestar de los pacientes:
● 56,25% de reducción en los niveles de ansiedad durante las jornadas de atención clínica.
● 60,45% de disminución en la percepción del dolor asociado a los procedimientos.
● 57,46% de aumento en la motivación e iniciativa para jugar y realizar actividades cotidianas dentro del hospital.
● 100% de los cuidadores encuestados respaldó las terapias como un pilar en el tratamiento de su hijo y afirmó que las recomendaría a otras familias.
Los logros alcanzados ratifican que integrar el arte, el juego y la risa en la atención médica no solo alivia el dolor físico, sino que devuelve la alegría a los niños en tratamiento oncológico.