Fundación Alegría
A través del proyecto "Dogtores: Acompañamiento feliz a niños y jóvenes con cáncer", la Fundación Tregua busca apoyar a 120 niños, niñas y adolescentes (NNA) en tratamiento oncológico. Apoyada por el Fondo Alegría 2026, la iniciativa incorpora duplas de perros de terapia y técnicos especializados en todas las unidades oncológicas (tanto hospitalizadas como ambulatorias del TROI) del Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna, además de dar continuidad al acompañamiento en casas de acogida como Casa Familia y Fundación Camino. El programa ha demostrado ser un facilitador de contención emocional y humana, reduciendo de manera significativa el estrés, el miedo y el dolor físico frente a procedimientos invasivos como punciones lumbares o tomas de muestra.
El proyecto desarrolla un modelo integral de Intervenciones Asistidas con Perros (IAP) respaldado por estándares de organizaciones internacionales como IAHAIO y PADA, integrando a animales seleccionados y entrenados para apoyar los objetivos médicos y emocionales del tratamiento oncológico.
La intervención se organiza en cuatro componentes centrales:
■ Intervención directa en hospital: Visitas semanales en unidades de hospitalización, quimioterapia ambulatoria, toma de muestras y procedimientos como punciones lumbares, donde los perros acompañan en distintas instancias a lo largo del tratamiento.
■ Acompañamiento en casas de acogida: Continuidad de la contención emocional para pacientes de regiones que residen temporalmente fuera del hospital, identificando casos críticos que requieran visitas de seguimiento especial.
■ Innovación tecnológica I-BOND: Diseño y piloteo de sesiones a distancia para pacientes trasplantados de médula ósea o en aislamiento estricto, replicando el vínculo humano-animal mediante pantallas interactivas de forma segura.
■ Capacitación y sistematización: Formación continua a funcionarios de la salud del hospital y evaluación rigurosa mediante pautas clínicas para medir cambios en dolor, ansiedad y regulación emocional.
En Chile se diagnostican entre 500 y 600 casos nuevos de cáncer infantil al año en menores de 15 años. Se estima que cerca del 70% de los niños con cáncer experimenta dolor físico intenso y multifactorial durante su tratamiento activo, derivado tanto de las neoplasias (leucemias, tumores cerebrales) como de los procedimientos clínicos recurrentes (quimioterapia, curaciones, pinchazos).
Exámenes como tomas de muestra o punciones lumbares generan cuadros de ansiedad aguda que dificultan la colaboración del paciente y aumentan el trauma percibido. Además, las largas hospitalizaciones y los periodos de aislamiento separan a los niños de sus hogares, rutinas y mascotas, elevando la prevalencia de síntomas depresivos hasta cuatro veces más que en la población general.
El dolor y la angustia mal gestionados reducen la motivación para comer, caminar o tomar medicamentos, impactando directamente en la efectividad del proceso de recuperación.
La presencia de las duplas perro-técnico genera un cambio inmediato en la disposición emocional de los pacientes y sus familias:
■ Distracción conductual y alivio del dolor: La interacción física o el juego con el perro de terapia ayuda a aminorar o pausar temporalmente la percepción del dolor durante las punciones, facilitando además que el niño despierte más tranquilo de las intervenciones.
■ Acompañamiento a cuidadores y equipos de salud: La intervención brinda espacios de descompresión para padres y madres golpeados por el estrés de la enfermedad, promoviendo también un clima de trabajo más compasivo para el personal médico.
■ Sostenibilidad y replicabilidad: A través del monitoreo mediante encuestas y pautas pre y post intervención, Fundación Tregua avanza en la consolidación de una evidencia científica sólida para proyectar la canoterapia en la red de salud pública de Chile.
Fundación Tregua colaboró en un estudio sobre intervenciones asistidas con perros (IAP), realizado junto a la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia (SOPNIA) y publicado en marzo de 2026, que analizó el efecto de la intervención en la unidad de psiquiatría. El estudio demostró que la IAP tuvo un gran efecto en los niños:
● 52% promedio de mejora en su estado de ánimo.
● 57% de aumento en la motricidad.
● 50% de aumento en la participación de los niños.
● 42% de mejora en la interacción con otros.
Accede a la investigación aquí.
Los resultados del proyecto demuestran que la terapia asistida con perros transforma la experiencia hospitalaria de los pacientes y sus familias. Al integrar la empatía y el rigor científico, la Fundación Tregua logra evidenciar que humanizar la salud es un paso indispensable para mejorar la calidad de vida y el proceso de recuperación de niños con cáncer.